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HISTORIA

Al evocar la historia de una de las empresas más acreditadas y queridas por los santandereanos, como es el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga S.A. E.S.P., no es presuntuoso ni arrogante afirmar que se profesa una anhelada mezcla de afecto y agrado. Al contrario, es con mucho respeto y humildad aceptar una realidad que percibimos quienes tenemos el privilegio de contar con el preciado líquido durante las 24 horas de los 365 días del año.

 

Afecto, porque el crecimiento y desarrollo urbanístico e industrial del Área Metropolitana de Bucaramanga, donde habita más del 50 por ciento de la población del Departamento, está ligada a la historia del Acueducto que siempre ha estado presta a atender con calidad, eficiencia y responsabilidad las necesidades de una raza pujante, exigente y emprendedora como es la santandereana.

La historia de la Empresa despierta interés y simpatía a través de las leyendas y crónicas que tejen nuestros antepasados, al relatar que alrededor de las primeras formas para el suministro del agua, como lo fueron las pilas, pocetas públicas y el acueducto de las "Tres Bes" (Bobo, Barril y Burro) se hilaron grandes novelas de amor y poder. Porque para el aprovisionamiento del vital líquido era necesario llegar a avanzadas horas de la noche o en la madrugada con canecas, barriles, baldes o cualquier otro recipiente, a sitios como Las Chorreras de Don Juan (Ver Foto), Los Aposentos, La Payacuá, La Guacamaya, La Rosita, Envigado y Los Escalones. Para el aseo personal y lavado de ropa se frecuentaban lugares como Las Piñatas, La Filadelfia, Quinta Cadena y La Mejor.

Sin lugar a dudas los archivos de memorias y comentarios sitúan, hasta el año 1916, a Las Chorreras de Don Juan como el más importante sistema de acueducto que tuvo Bucaramanga, donde el precio del agua variaba por las distancias, horas y cantidades, lo que no le permitía inicialmente a las personas de escasos recursos acceder a la posibilidad de contar con una forma de subsistencia. Sin embargo, la ciudad se veía estancada tanto en su desarrollo urbanístico como en la actividad empresarial por el incómodo e insuficiente sistema de abastecimiento de agua.

Luego de ingentes esfuerzos y peticiones ante autoridades departamentales y municipales, se le atribuye al Párroco de la Sagrada Familia, Monseñor José de Jesús Trillos, haber promovido desde el año 1914, entre comerciantes, industriales y la clase dirigente de la ciudad, la constitución de la Compañía Anónima del Acueducto de Bucaramanga, que finalmente se da el 29 de Abril de 1916, cuyo objeto social sería la construcción y explotación de una empresa que suministrara agua a la capital santandereana por un período de 50 años.

 

La escritura de constitución del Acueducto, con un capital de seiscientos pesos oro dividido en doce acciones, fue firmada por Monseñor José de Jesús Trillos, los comerciantes Clímaco Silva, Antonio Castro Wilches, Adonías Vesga, Eleuterio A. González, Víctor M. Alarcón, Ezequiel Alarcón y José Jesús García, el médico Francisco Pradilla G., el dentista Néstor Peralta E., y el contador Luís E. Gómez Pinzón.

En asamblea general se escogió a Víctor Manuel Ogliastri como primer Gerente del Acueducto para el período 1916 - 1919, quien por su experiencia en proyectos de altas exigencias técnicas y financieras, era el apropiado para emprender la tarea de transportar agua, desde la Quebrada El Hoyo, y por medio de un canal, hasta la entrada de la ciudad, en donde hoy se encuentran las instalaciones de la Planta de Morrorico.

Las quebradas El Roble, El Brasil, El Puerto, El Volante, Los Hoyos, Campohermoso y Las Ranas, fueron las primeras fuentes que abastecieron los tanques del acueducto. A medida que se incrementó la demanda se amplió la captación de las quebradas Golondrinas, Arnania y el Río Tona.

En los orígenes del Acueducto, los habitantes de escasos recursos, así como las escuelas, hospitales, asilos, parques y mataderos no pagaban tarifa por el servicio, porque su función social era la de facilitar el consumo de agua a las clases desamparadas.

Entre 1925 y 1930 se inició el proceso de recaudo domiciliario, se instalaron los primeros medidores y se le suministró agua a 200 viviendas, con un consumo promedio de 450 litros por segundo. A partir del 16 de mayo de 1931 la empresa pasó a denominarse  Compañía del Acueducto de Bucaramanga.

El funcionamiento del Acueducto como sociedad se controló por la Superintendencia de Sociedades Anónimas y sus libros de contabilidad se registraron en la Cámara de Comercio de Bucaramanga. La dirección y administración le correspondió en sus inicios a la Asamblea General, la Junta Directiva y al Gerente.

Inicialmente el agua que se distribuyó en la ciudad no necesitó tratamiento alguno para el consumo humano. Solo hasta 1940 se comenzó el tratamiento parcial del agua y en 1954 se implementó el proceso para obtener un agua de óptima calidad. Ante la necesidad de compensar la cobertura y calidad del servicio, junto al rápido crecimiento de la ciudad, se ejecutaron de manera simultánea la ampliación del canal de conducción, la planta de tratamiento, las redes de distribución y las tuberías matrices. En 1961 se inició la construcción de la Planta La Flora.

El Acueducto no solamente se ha preocupado por la conducción y mejoramiento de sus servicios, sino que ha tenido muy en cuenta la protección de todas las fuentes que lo surten. Para ello, desde 1968, inició la adquisición de tierras destinadas a la conservación y protección de los bosques ubicados alrededor de las cuencas hidrográficas y que hoy alcanzan a la no despreciable suma de 12.450 hectáreas.

En la década de los años 70 llegó a emprender obras y grandes proyectos sin necesidad de créditos extranjeros. Sólo los ejecutaba con recursos propios y empréstitos nacionales. Era hablar de un Acueducto líder en Colombia. A esta situación se sumó el tipo de tratamiento que se le daba al agua, poco común y prácticamente desconocido, lo cual no sólo permitió ir a la vanguardia entre las empresas encargadas del abastecimiento de agua en el país, sino que llevó a recibir la visita y el  reconocimiento de representantes nacionales e internacionales, que la consideraron modelo en Latinoamérica.

Ante este prometedor panorama, el Acueducto también tenía sus dificultades. Su principal problema era el invierno, puesto que ocasionó crecidas en las quebradas y numerosos derrumbes que dañaban bocatomas y el canal de conducción.

El Acueducto, desde su constitución, tuvo un capital ciento por ciento privado. Esto cambió el 31 de diciembre de 1975 cuando se realizó una nueva reforma estatutaria, que convertiría a la empresa en la Compañía del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga – CAMB-, sociedad de economía mixta. Su capital estaba representado por acciones del sector público y privado.

En el año 1980 se iniciaron las actividades de construcción de la Planta de Tratamiento de Bosconia, que mediante el sistema de bombeo llevaba aguas tratadas del Río Suratá a la meseta de Bucaramanga, para lo cual se recibió la asesoría de técnicos del Brasil.

A partir de 1994 los retos de modernidad jurídica para las empresas de servicios públicos domiciliarios se determinan a través de la Ley 142.

Desde 1995 la Empresa está llevando a cabo los estudios de factibilidad y diseños definitivos para la ampliación del Sistema General de Abastecimientos, el cual tiene como horizonte el año 2050, que beneficiará a más de 1.600.000 habitantes, pertenecientes a los municipios de Bucaramanga, Floridablanca y Girón.

En 1997 la empresa trabajó en el programa de control de pérdidas, actividad que involucra una optimización de la micromedición y facturación, control de fugas en la red y de conexiones fraudulentas y la potenciación de todo el sistema a nivel de tanques, para garantizarle a la comunidad un mejor servicio.

Todo el sistema actual garantiza el abastecimiento del agua demandada en el Área Metropolitana de Bucaramanga hasta el año 2050, para lo cual el Acueducto cuenta con dos conducciones en canal, primero captando a filo de agua los Ríos Tona y Frío mediante la utilización de las Plantas de La Flora, Morrorico y Floridablanca, y segundo, con un sistema de bombeo del Río Suratá que suministra la Planta de Bosconia.

Actuando con responsabilidad y previendo el futuro, el Acueducto contrató un estudio de prefactibilidad para la ampliación del sistema de abastecimiento, que arrojó como recomendación el aprovechamiento de los Ríos Manco, Oro y Hato, pertenecientes a la cuenca del Río Magdalena y las Quebradas Piedras Blancas, Umpalá y Guayabales en el Altiplano de Berlín, pertenecientes a la cuenca del Río Arauca.

Desde sus comienzos el Acueducto ha ofrecido un panorama económico en ascenso y por lo cual es considerada en la actualidad como una de las más grandes y estables de Santander.

Satisfacción y orgullo se siente cuando una empresa de servicio público cuenta con una cobertura poblacional del 100% en su jurisdicción, es decir, cerca de 1.100.000 habitantes de Bucaramanga, Floridablanca y Girón se benefician al recibir el líquido en las mejores condiciones de tratamiento y calidad, lista y apta para el consumo humano desde cualquier llave instalada, ya que cumple y supera todos los parámetros establecidos por el Ministerio de Salud.

Se suma en importancia y relevancia para el Acueducto el control de pérdidas de Agua que solo llega al 20%, el más bajo de todo el país (49%) y de América Latina (42%), así como poder brindar a sus suscriptores una de las tarifas más bajas en el mercado colombiano.

Hoy por hoy, en este nuevo siglo, los esfuerzos del pasado y el fortalecimiento que ha adquirido la Empresa se deben al coraje e interés de sus juntas directivas, gerentes, personal administrativo y trabajadores. No sólo compromete al Acueducto a seguir trabajando por la eficiencia del servicio, tarifas cómodas, calidad del producto, robustecimiento de los activos, consolidación patrimonial y persistencia dentro de los esquemas de modernización, entre otras características, que nos consolidan y convierten en una de las mejores Empresas de Servicios Públicos Domiciliarios con mayor garantía de viabilidad en el País, sino que nos impone la enorme tarea de continuar diseñando y ejecutando las alternativas que permitan a las futuras generaciones disfrutar de un nivel de vida como el que hasta la fecha se les ha asegurado con gran agrado.

En el Siglo XXI

El año 2001 rompió la historia del Acueducto porque es cuando se implementó un ambicioso Plan Estratégico hacia la Competitividad, basado en la modernización organizacional, el fortalecimiento del potencial de negociación, la consolidación de nuevos abastecimientos de agua, el mantenimiento y desarrollo del actual sistema, un mayor servicio al cliente y máxima atención a los recursos naturales.

También se inició en ese año la construcción de la nueva sede administrativa y el Parque del Agua, un proyecto para el servicio de la comunidad, con una inversión de $2.000 millones, ubicado en la Planta de Morrorico. La modernización abarcó también el programa de diseño e implementación del sistema de información corporativo, que se pone en marcha a través de los proyectos de desarrollo del subsistema comercial, humano, contable, gerencial, de costos y equipamiento informativo.

El 2004 es un año trascendental para el Acueducto. Primero, traslada su sede administrativa y comercial al Parque del Agua, donde trabajadores y usuarios comparten unas instalaciones sencillamente espectaculares con un entorno paisajístico, natural y rodeado de espejos, cascadas, naturaleza y tanques de agua. Y segundo, implementa la nueva imagen corporativa con un cambio sustancial en su identidad visual como razón social, marca, logotipo y simbología, donde la Compañía del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga –CAMB- pasa a denominarse Acueducto Metropolitano de Bucaramanga –amb-, con una misión, visión y objetivo social más amplio en la prestación de los diferentes servicios públicos domiciliarios y actividades conexas.

En este mismo año se inaugura el Parque del Agua, una obra creada pensando en el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes del área metropolitana de Bucaramanga y dentro de la política de Responsabilidad Social Empresarial del amb. El Parque del Agua recibió dos reconocimientos: los premios Nacional y Panamericano de Arquitectura, en la modalidad de diseño paisajístico.

También en el 2004 la Empresa recibe la Acreditación de la Superintendencia de Industria y Comercio bajo la norma NTC – ISO 17025 al Laboratorio de Control de Calidad de Agua, ratificando que el líquido es apto para el consumo humano y que cumple con las mejores propiedades de pureza, conforme lo dispone la Ley.

En el 2005 el amb, a través de la Gerencia de Operaciones, inicia los trámites para la Certificación de Calidad ICONTEC ISO 9001:2000 en nuestros Procesos de Tratamiento, en la modalidad Sistemas de Gestión de la Calidad.

En el 2006 el amb conmemora sus “90 años de Trabajando por la Vida”, recibe la Certificación NTC ISO 9001:2000 en la modalidad Sistemas de Gestión de la Calidad al Proceso de Tratamiento para el Servicio de Suministro de Agua Potable. Además, entra en funcionamiento la planta de agua envasada “amb Agua Viva”, en las presentaciones de botella, bolsa, garrafa y granel.

Posteriormente, dentro del Plan Estratégico de Gestión 2012-2018, amb AGUA SOSTENIBLE Y CONFIABLE, se incorporaron elementos integradores, componentes ambientales, legales, técnicos, comerciales, económicos, sociales y comunitarios, todos ellos orientados al fortalecimiento del amb y la generación de acciones que garanticen el ofrecimiento diario de agua potable domiciliaria y servicios de calidad.

En procura del cumplimiento de estos objetivos se avanza con la ejecución del Proyecto de Regulación de Río Tona – Embalse de Bucaramanga. El proyecto comprende la construcción de una presa de enrocado y cara de concreto (CFRD), de 106 metros de altura, que almacenará un volumen de 18.0 millones de metros cúbicos de agua y regulará un caudal de 1.200 litros por segundo, adicionales al sistema de acueducto existente, al tiempo que garantizará la provisión de 2.000 litros por segundo para la planta de Bosconia, equivalente a una reserva de agua para tres meses de consumo en temporada de verano.

Así mismo, la obra está conformada por una planta de tratamiento de 1.200 litros por segundo de capacidad, una línea de aducción de 3.8 kilómetros y una línea de conducción en tubería de 1.2 metros de diámetro y de 18 kilómetros de longitud hasta el Municipio de Girón.

En sus 100 años la Empresa ha contado sólo con 18 Gerentes que en su orden han sido:

Víctor Manuel Ogliastri F. (1916 - 1919),

Clímaco Silva Silva (1919 - 1921),             

Antonio Castro Wilches (1921 -1924),

Alfredo García Cadena (1925 - 1935),

Ernesto Sanmiguel Navas (1935 - 1938),

Luis Aurelio Díaz Orejarena (1938 - 1948),

Antonio María Sarmiento (1948 - 1956),

Mario Acevedo Díaz (1956 - 1972),

Eduardo Rueda Clausen (1972 - 1975),

Reynaldo Orduz Arenas (1975 - 1988),

Enrique Forero (1988 - 1995),

Julio César Hernández Camacho (1995 - 1999),

Sergio Augusto Acevedo Penagos (1999 - 2001),

Víctor Julio Azuero Díaz (2001- 2003),

Mauricio Mejía Abello (2003-2006).

German Augusto Figueroa Galvis (2006-2010), 

Samuel Franz Mutis Caballero (2010-2012)

Ludwig Stünkel García (2012 a la fecha)

Por todo lo expuesto en este breve resumen creemos que no es presuntuoso afirmar que el amb en sus 100 años de servicio, no sólo ha forjado con afecto y agrado la historia y desarrollo del Área Metropolitana de Bucaramanga, sino que ha trabajado por la vida de sus habitantes.

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